lunes, 15 de junio de 2015

PERÍODO DE ENTREGUERRAS    



Se conoce como período de entreguerras o Interbellum al periodo histórico del siglo XX que va desde 1918 a 1939. Cronológicamente, se puede establecer desde el final de la Primera Guerra Mundial el 11 de noviembre de 1918 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939.
Políticamente, este periodo se vio caracterizado por la crisis de las democracias liberales, el ascenso de los fascismos y los regímenes autoritarios, así como el auge de los movimientos obreros de inspiración socialista o comunista que se inspiraban en el triunfo bolchevique de la Revolución Rusa. Económicamente, vio la recuperación de la Gran Guerra y una etapa de euforia económica durante los años 20 que se vería truncada por el Crack del 29 y una profunda crisis que marcó los años 30. Tradicionalmente, la historiografía ha señalado esta época como el preludio que acabaría desembocando en la Segunda Guerra.

REPÚBLICA DE WEIMAR    



La República de Weimar (en alemán: Weimarer Republik) fue el régimen político y, por extensión, el periodo histórico que tuvo lugar en Alemania tras su derrota al término de la Primera Guerra Mundial y se extendió entre los años 1918 y 1933. El nombre de República de Weimar es un término aplicado por la historiografía posterior, puesto que el país conservó su nombre de Deutsches Reich («Imperio alemán»). La denominación procede de la ciudad homónima, Weimar, donde se reunió la Asamblea Nacional constituyente y se proclamó la nueva constitución, que fue aprobada el 31 de julio y entró en vigor el 11 de agosto de 1919.
Este periodo, aunque democrático, se caracterizó por la gran inestabilidad política y social, en el que se produjeron golpes de Estado militares y derechistas, intentonas revolucionarias por parte de la izquierda y fuertes crisis económicas. Toda esta combinación provocó el ascenso de Adolf Hitler y el NSDAP. El 5 de marzo de 1933, los nazis obtuvieron la mayoría en las selecciones al Reichstag, con lo que pudieron aprobar el 23 de marzo la Ley habilitante que, junto al Decreto del incendio del Reichstag del 28 de febrero y al permitir la aprobación de leyes sin la participación del parlamento, se considera que significó el final de la República de Weimar. Si bien la Constitución de Weimar del 11 de noviembre de 1919 no fue revocada hasta el término de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el triunfo de Adolf Hitler y las reformas llevadas a cabo por los nacionales socialistas (Gleichschaltung) la invalidaron mucho antes, instaurando el denominado Tercer Imperio Alemán.

FELICES AÑOS VEINTE



Fotografía de la ciudad de Chicago en 1925, con una multitud en la orilla del lago Míchigan.
La denominación felices años veinte o años locos corresponde al periodo de prosperidad económica que tuvo Estados Unidos desde 1923 hasta 1929, como parte del periodo expansivo de un ciclo económico. Esta prosperidad benefició a toda la sociedad e hizo que la economía siguiera creciendo a un ritmo que no se había registrado antes, generando una burbuja especulativa. Pero esta prosperidad duraría un corto periodo que finalizaría el 24 de Octubre de 1929, conocido como el Jueves Negro, y con la llegada del Crac del 29 que culminaría finalmente con el advenimiento de la Gran Depresión.
CAUSAS
Hubo cantidad de factores determinantes a la hora de llegar a esta situación. En la Primera Guerra Mundial EEUU había exportado grandes cantidades de armamento y otros productos a los países europeos. Al finalizar la guerra, la economía de Europa quedó tocada seriamente. Los efectos de los tratados de paz tuvieron su repercusión en el marco demográfico europeo. Alemania se vio seriamente afectada a causa de la pérdida de Alsacia y Lorena, territorios con grandes industrias mineras y, además, por la pérdida de sus colonias. Austria y Hungría vieron restringido su mercado interior al verse reducida a la cuarta parte su territorio anterior. A esto se le suma la pérdida de la hegemonía económica mundial de Inglaterra.
La primera Revolución Industrial y el colonialismo habían favorecido a este país. Al acabar la guerra, Inglaterra tenía deudas de guerra con EEUU, al igual que muchos países europeos, lo que lógicamente favoreció la economía de EEUU al ser receptor de estas deudas. A esto se le debe sumar que Estados Unidos se había convertido en la nación proveedora mundial. Esto se debe a que toda Europa necesitaba productos que no podían fabricar ellas por el hundimiento económico. Estados Unidos se vio con un exceso de oferta y Europa necesitaba mucha cantidad lo que hizo que la economía y los ingresos estadounidenses crecieran vertiginosamente.
Debe tomarse en cuenta que en 1913, bajo la presidencia de Wilson, nace el Sistema de la Reserva Federal. La burbuja que aconteció durante los Felices 20 fue impulsada, en gran medida por ella.

GRAN DEPRESIÓN






Madre migrante, foto de Dorothea Lange, muestra a los desposeídos cosechadores de California, centrándose en Florence Owens Thompson, de 32 años, madre de 7 hijos, en Nipomo, California (marzo de 1936).
La Gran Depresión, también conocida como crisis del veintinueve, fue una crisis económica mundial que se prolongó durante la década de 1930, en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Su duración depende de los países que se analicen, pero en la mayoría comenzó alrededor de 1929 y se extendió hasta finales de la década de los años treinta o principios de los cuarenta. Fue la depresión más larga en el tiempo, de mayor profundidad, y la que afectó a más países en el siglo XX. En el siglo XXI ha sido utilizada como paradigma de hasta qué punto puede llegar a disminuir la economía mundial. La llamada Gran Depresión se originó en los Estados Unidos, a partir de la caída de la bolsa del 29 de octubre de 1929 (conocido como Martes Negro, aunque cinco días antes, el 24 de octubre, ya se había producido el Jueves Negro), y rápidamente se extendió a casi todos los países del mundo.
La depresión tuvo efectos devastadores en casi todos los países, ricos y pobres. La renta nacional, los ingresos fiscales, los beneficios y los precios cayeron, y el comercio internacional descendió entre un 50 y un 66%. El desempleo en los Estados Unidos aumentó al 25%, y en algunos países alcanzó el 33%. Ciudades de todo el mundo se vieron gravemente afectadas, especialmente las que dependían de la industria pesada, y la construcción se detuvo prácticamente en muchas áreas. La agricultura y las zonas rurales sufrieron la caída de los precios de las cosechas que alcanzó aproximadamente un 60%.Ante la caída de la demanda, las zonas dependientes de las industrias del sector primario, con pocas fuentes alternativas de empleo, fueron las más perjudicadas.
Los países comenzaron a recuperarse progresivamente a mediados de la década de 1930, pero sus efectos negativos en muchos países duraron hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La elección como presidente de Franklin Delano Roosevelt y el establecimiento del New Deal en 1932 marcó el inicio del final de la Gran Depresión en Estados Unidos. Sin embargo, en Alemania, la desaparición de la financiación exterior, a principios de la década de 1930, y el aumento de las dificultades económicas, propiciaron la aparición del nacional-socialismo y la llegada al poder de Adolf Hitler.

CRAC DEL 29





Fotografía de la Bolsa de Nueva York de 1930, después del colapso de 1929.
El Crac del 29 fue la más devastadora caída del mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones: Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que el crac no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para los Estados Unidos.
El colapso continuó durante un mes. Los economistas e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crac en los eventos económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crac coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar a apartarse del patrón oro.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente." La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000 trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.
En los días previos al Jueves Negro, el mercado estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.
Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.
Después del crac, el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente, alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800, no retornó a niveles previos a 1929 sino hasta 1954,
Cualquiera que compró acciones a mediados de 1929 y las mantuvo vio la mayor parte de su vida adulta pasar antes de poder recuperarse.
Richard M. Salsman

NEW DEAL




Franklin D. Roosevelt, promotor del New Deal, transformó considerablemente la economía estadounidense para salir de la Gran Depresión.
New Deal (literalmente en castellano: «Nuevo trato») es el nombre dado por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt a su política intervencionista puesta en marcha para luchar contra los efectos de la Gran Depresión en Estados Unidos. Este programa se desarrolló entre 1933 y 1938 con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar una economía estadounidense herida desde el crac del 29 por el desempleo y las quiebras en cadena.
Comúnmente, se distinguen dos New Deals. Un primero, marcado particularmente por los «Cien Días de Roosevelt» en 1933, que apuntaba a una mejoría de la situación a corto plazo. Se pueden encontrar, pues, leyes de reforma de los bancos, programas de asistencia social urgente, programas de ayuda para el trabajo, o todavía programas agrícolas. El gobierno realizó así inversiones importantes y permitió el acceso a recursos financieros a través de las diversas agencias gubernamentales. Los resultados económicos fueron moderados, pero la situación mejoró. El «Segundo New Deal» se extendió entre 1935 y 1938, poniendo por delante una nueva distribución de los recursos y del poder en una escala más amplia, con leyes sindicales de protección, la Social Security Act, así como programas de ayuda para agricultores y trabajadores ambulantes. No obstante, la Corte Suprema juzgó numerosas reformas como inconstitucionales, pero algunas partes de los programas fueron reemplazadas rápidamente, a excepción de la National Recovery Administration. El segundo New Deal fue mucho más costoso que el primero, y aumentó el déficit público. Por otro lado, a pesar de programas como la Public Works Administration, el desempleo todavía alcanzaba a 11 millones de estadounidenses en 1938.
No hay ninguna prueba de que el New Deal tuviera eficacia en la lucha contra la crisis, que perduró hasta que Estados Unidos movilizó su economía con la Segunda Guerra Mundial. En cambio, su éxito es innegable en el plano social. La política llevada por el presidente Franklin D. Roosevelt cambió el país mediante reformas y no mediante una revolución. Por otra parte, los programas del New Dealeran abiertamente experimentales, manifiestamente perfectibles, y dados los costes de este proceso, se podría haber preferido un programa de cambio más completo. Sin embargo, el carácter imperfecto del New Deal permitió una crítica constructiva y una reflexión más pausada que abrió la vía a un mejoramiento de la democracia estadounidense en los años siguientes y que perdura hasta la actualidad. En materia sindical, la adopción de la Wagner Act permitió hacer de los sindicatos unos colectivos poderosos.
Numerosos programas del New Deal todavía permanecen activos, entre los que han mantenido su nombre original están la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), la Federal Housing Administration (FHA), la Tennessee Valley Authority (TVA), pero también el Social Security System, la primera experiencia de Estado del bienestar en Estados Unidos así como la Securities and Exchange Commission en el ámbito de la regulación financiera. 

GUERRA CIVIL ESPAÑOLA



La Guerra Civil Española fue un conflicto social, político y bélico —que más tarde repercutiría también en una crisis económica— que se desencadenó en España tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17 y 18 de julio de 1936 llevado a cabo por una parte del ejército contra el gobierno de la Segunda República Española. Tras el bloqueo del Estrecho y el posterior puente aéreo que, gracias a la rápida colaboración de Alemania e Italia, trasladó las tropas rebeldes a la península en las últimas semanas de julio, comenzó una guerra civil que concluiría el 1 de abril de 1939 con el último parte de guerra firmado por Francisco Franco, declarando su victoria y estableciendo una dictadura que duraría hasta su muerte en 1975.
La guerra tuvo múltiples facetas, pues incluyó lucha de clases, guerra de religión, enfrentamiento de nacionalismos opuestos, lucha entre dictadura militar y democracia republicana, entre revolución y contrarrevolución, entre fascismo y comunismo.
A las partes del conflicto se las suele denominar bando republicano y bando sublevado:
El bando republicano estuvo constituido en torno al gobierno de España elegido democráticamente, formado por el Frente Popular, que a su vez se componía de una coalición de partidos republicanos —Izquierda Republicana y Unión Republicana— con el Partido Socialista Obrero Español, a la que se habían sumado los marxistas-leninistas del Partido Comunista de España y el POUM, el Partido Sindicalista de origen anarquista y en Cataluña los nacionalistas de izquierda encabezados por Esquerra Republicana de Catalunya. Era apoyado por el movimiento obrero y los sindicatos UGT y CNT, aunque ellos lo que perseguían era realizar la revolución social. También se había decantado por el bando republicano el Partido Nacionalista Vasco, cuando las Cortes republicanas estaban a punto de aprobar el Estatuto de Autonomía para el País Vasco.
El bando sublevado, que se llamó a sí mismo bando nacional, estuvo organizado en torno a parte del alto mando militar, institucionalizado inicialmente en la Junta de Defensa Nacional sustituida por el nombramiento de Francisco Franco como Generalísimo y Jefe del Gobierno del Estado. Políticamente, estuvo integrado por la fascista Falange Española, los carlistas, los monárquicos alfonsinos de Renovación Española y gran parte de los votantes de la CEDA, la Liga Regionalista y otros grupos conservadores. Socialmente fue apoyado por aquellas clases a las que la victoria en las urnas del Frente Popular les hizo sentir que peligraba su posición; por la Iglesia católica, acosada por la persecución religiosa desatada por parte de la izquierda nada más estallar el conflicto; por pequeños propietarios temerosos de una «revolución del proletariado» y también por muchas personas de clase baja de firmes convicciones religiosas.
Ambos bandos cometieron y se acusaron recíprocamente de la comisión de graves crímenes en el frente y en las retaguardias, como sacas de presos, paseos, desapariciones de personas o tribunales extrajudiciales. La dictadura de Franco investigó y condenó severamente los hechos delictivos cometidos en la zona republicana, llegando incluso a instruir una Causa General, todo ello con escasas garantías procesales. Por su parte, los delitos de los vencedores nunca fueron investigados ni enjuiciados, a pesar de que algunos historiadores y juristas sostienen que hubo un genocidio en el que, además de subvertir el orden institucional, se habría intentado exterminar a la oposición política.
Las consecuencias de la Guerra civil han marcado en gran medida la historia posterior de España, por lo excepcionalmente dramáticas y duraderas: tanto las demográficas (aumento de la mortalidad y descenso de la natalidad que marcaron la pirámide de población durante generaciones) como las materiales (destrucción de las ciudades, la estructura económica, el patrimonio artístico), intelectuales (fin de la denominada Edad de Plata de las letras y ciencias españolas) y políticas (la represión en la retaguardia de ambas zonas —mantenida por los vencedores con mayor o menor intensidad durante todo el franquismo— y el exilio republicano), y que se perpetuaron mucho más allá de la prolongada posguerra, incluyendo la excepcionalidad geopolítica del mantenimiento del régimen de Franco hasta 1975.       
                   
GOBIERNOS TOTALITARIOS


El totalitarismo representa una concepción del Estado, que lo sitúa como un fin en sí mismo, en lugar de constituir un medio para conseguir fines que permitan la trascendencia de la Sociedad y el individuo.  El Estado se convierte en algo omnipotente, al cual se subordinan todos los miembros y manifestaciones de la sociedad.  Todos los sistemas totalitarios se caracterizan por su dogmatismo, que determina la imposición de concepciones sin posibilidad de crítica.  En esta dirección, se elabora una filosofía oficial, y las manifestaciones públicas como la prensa, la publicación de libros, etc, deben orientarse exclusivamente en sus postulados.  Su presencia invade todas las manifestaciones de la sociedad:  individuo, familia, asociaciones, iglesia, ejército, etc.  Se basa en un apoyo popular, estructurado a través de un partido nacional único, ya que las demás agrupaciones están prohibidas.  El totalitarismo surge en períodos de crisis, donde la inseguridad invade el cuerpo social.

FASCISMO   


El término Fascismo tiene su origen en la voz latina “fases” que significa “haz” o conjunto de varillas amarradas alrededor de hacha, símbolo que representa la unidad y la fuerza.  Nace en la Italia de la primera postguerra del siglo XX, en un período de crisis social e inestabilidad política.  Italia, que había sido una nación victoriosa en la primera guerra, tuvo consecuencias económicas y sociales que asemejaban su situación a la de un país derrotado.  Además fue tratada por sus aliados como una potencia de segundo orden, cosa   que despertó el resentimiento del pueblo italiano.  El Fascismo, aparece  como una reacción frente a movimientos de izquierda, y lo inspira y organiza, Benito Mussolini, ex socialista, expulsado del partido por sus declaraciones favorables a la Primera Guerra  Mundial.  Sus primeras manifestaciones fueron los “grupos de combates” que se enfrentaron a los Socialistas y mantuvieron fábricas en funcionamiento durante las huelgas.  No se debe buscar ninguna inspiración filosófica ni ideológica en los orígenes del Fascismo, ya que solamente planteo reclamaciones generales con las que fácilmente se podía embanderar la totalidad de la población:  el reordenamiento del Estado, y la grandeza de Italia, fueron las banderas del naciente Fascismo,  y con ellas exaltó el sentimiento nacionalista.  Estos principios concuerdan con la idea de movimiento, que permite captar adeptos en todas las clases sociales.  En los años posteriores, Mussolini fue dando forma a esta idea y formuló su teoría equidistante  del Capitalismo y del Socialismo, basada en la alianza y la colaboración de clases, en oposición a la competencia liberal y a la lucha de clases marxista.  Estos principios fueron articulados en un sistema corporativo, que se subordinó a la omnipotencia del Estado.

 NAZISMO 


El término Nazismo es una contracción de la palabra  “nacionalismo”, y    más concretamente de la denominación, Partido Obrero Nacional Socialista Alemán, agrupación fundada en Munich en 1919 por un obrero de apellido Drexler.  Muy cerca de la fecha de su fundación   ingresó al partido Adolfo Hitler, que por ese entonces era una especie de agente secreto destinado a infiltrarse en los movimientos políticos, y en poco tiempo se hizo cargo de la dirección.  En su seno militaban nacionalistas y socialistas no marxistas que preconizaban un socialismo nacional.  El partido Nazi tiene un paralelismo con el Fascismo italiano y se puede afirmar que existió en ellos una mutua influencia, al mismo tiempo que sus orígenes responden a factores económicos, políticos y sociales de una gran similitud si bien Alemania acababa de perder la guerra e Italia era una Nación vencedora, la situación económica y social que atravesaban en la década del veinte podía incluirse en el mismo diagnóstico:  alta desocupación, huelgas, incremento del comunismo, inestabilidad política, etc.  la diferencia puede establecerse en que Alemania era una Nación con un capitalismo industrial muy desarrollado, mientras que en Italia estas características se presentaban aunque con menor intensidad, en la zona norte, en tanto que la parte sur, permanecía subdesarrollada.  Como todo movimiento político, que pretende subordinar a las mazas el Nazismo buscó antecedentes ideológicos que justificaran su teoría ; todos ellos son posteriores a la conformación del Nazismo como un movimiento masivo.  Se puede afirmar en sus orígenes, que fue una reacción a los resultados de la Primera Guerra Mundial,  a la vez que producto de la situación económica, social y política, interna de Alemania.  El principal componente ideológico del Nazismo fue su anticemitismo y su exaltación de la raza aria, basándose en que ésta se encuentra en los orígenes de toda civilización superior.  La raza está por encima del individuo, quien debe estar subordinado al cuerpo social, que es anterior.  El hombre, en esta teoría está considerado exclusivamente desde el punto de vista biológico.  Hitler hace de la raza aria el elemento ideal.  En nombre de este concepto racial se desarrollaron distintos planes.  La raza necesitaba hombres fuertes y puros étnicamentes, y para esto había que descartar ideas morales como el concepto de familia.  En cuanto a los Judíos, representaban para el Nazismo el complot internacional.

COMUNISMO 



Propugna la abolición total de la propiedad privada y el establecimiento de la colectivización de los medios de      producción y consumo.  El  Comunismo en la actualidad es indistinto del sistema marxista, y se complementa con los aporte hechos por Lenin, pero ha sufrido algunas                escisiones protagonizadas fundamentalmente por Trostky aunque éste se  auto denominó siempre marxista-leninista,  por Mai Tse-Tung,por Ernesto “Che” Guevara.  Todas estas escisiones respondieron mayormente a diferencias tácticas, conservando cada una de ellas lo esencial  de pensamiento marxista y, más aún del ideario comunista.  El espíritu comunista parece ser tan viejo como el mundo y la idea de comunidad de bienes aparece reiteradamente a lo largo de la Historia.  Sin embargo, la reacción frente a las injusticias de los poderosos, más organizada y sistemática, no aparece hasta el siglo XIX, donde los efectos de la Revolución Industrial y la implantación del modo capitalista de producción determinan la aparición de un numeroso proletariado al que el sistema niega toda dimensión humana y le adjudica solamente la condición de proveedor de mano de obra.   Los míseros jornales que ganaban los obreros del siglo XIX y la exclusiva apetencia de lucro del     capitalismo en avance, originó la aparición de numerosos reformadores sociales que cuestionaron el sistema.  Primero fueron los Socialistas         Utópicos:  Robert Owen, Charles Fourier, el conde  de Sain Simon, ect.  Luego los Anarquistas:  Stirner , Proudhon,  Bakunin, hasta que finalmente  Carlos Marx y Federico Engel dan forma  al sistema marxista, el cual también es denominado Científico, precisamente para distinguirse de los Utópicos.  El término comunista en el movimiento marxista surge cuando Marx y Engel adosan el nombre para el manifiesto que le encargo la liga de los justos (1947), luego transformada en “Liga de los Comunistas”.  

A continuación podremos observar un video resumido sobre los Gobiernos Totalitarios (Fascismo, Comunismo y Nazismo) 




1 comentario:

  1. Espero les guste el resumen sobre una de las guerras que provocaron un problema social fue toda una historia, toda una revolución

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