PERÍODO DE ENTREGUERRAS
Se conoce como período de entreguerras o
Interbellum al periodo histórico del siglo XX que va desde 1918 a 1939.
Cronológicamente, se puede establecer desde el final de la Primera Guerra
Mundial el 11 de noviembre de 1918 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial el
1 de septiembre de 1939.
Políticamente, este periodo se vio caracterizado
por la crisis de las democracias liberales, el ascenso de los fascismos y los
regímenes autoritarios, así como el auge de los movimientos obreros de
inspiración socialista o comunista que se inspiraban en el triunfo bolchevique
de la Revolución Rusa. Económicamente, vio la recuperación de la Gran Guerra y
una etapa de euforia económica durante los años 20 que se vería truncada por el
Crack del 29 y una profunda crisis que marcó los años 30. Tradicionalmente, la
historiografía ha señalado esta época como el preludio que acabaría
desembocando en la Segunda Guerra.
REPÚBLICA DE WEIMAR
La República de Weimar (en alemán: Weimarer
Republik) fue el régimen político y, por extensión, el periodo histórico que
tuvo lugar en Alemania tras su derrota al término de la Primera Guerra Mundial
y se extendió entre los años 1918 y 1933. El nombre de República de Weimar es
un término aplicado por la historiografía posterior, puesto que el país
conservó su nombre de Deutsches Reich («Imperio alemán»). La denominación
procede de la ciudad homónima, Weimar, donde se reunió la Asamblea Nacional
constituyente y se proclamó la nueva constitución, que fue aprobada el 31 de
julio y entró en vigor el 11 de agosto de 1919.
Este periodo, aunque democrático, se caracterizó
por la gran inestabilidad política y social, en el que se produjeron golpes de
Estado militares y derechistas, intentonas revolucionarias por parte de la
izquierda y fuertes crisis económicas. Toda esta combinación provocó el ascenso
de Adolf Hitler y el NSDAP. El 5 de marzo de 1933, los nazis obtuvieron la
mayoría en las selecciones al Reichstag, con lo que pudieron aprobar el 23 de
marzo la Ley habilitante que, junto al Decreto del incendio del Reichstag del
28 de febrero y al permitir la aprobación de leyes sin la participación del
parlamento, se considera que significó el final de la República de Weimar. Si
bien la Constitución de Weimar del 11 de noviembre de 1919 no fue revocada
hasta el término de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el triunfo de Adolf
Hitler y las reformas llevadas a cabo por los nacionales socialistas
(Gleichschaltung) la invalidaron mucho antes, instaurando el denominado Tercer
Imperio Alemán.
FELICES AÑOS VEINTE
Fotografía de la ciudad de Chicago en 1925, con una
multitud en la orilla del lago Míchigan.
La denominación felices años veinte o años locos
corresponde al periodo de prosperidad económica que tuvo Estados Unidos desde
1923 hasta 1929, como parte del periodo expansivo de un ciclo económico. Esta
prosperidad benefició a toda la sociedad e hizo que la economía siguiera
creciendo a un ritmo que no se había registrado antes, generando una burbuja
especulativa. Pero esta prosperidad duraría un corto periodo que finalizaría el
24 de Octubre de 1929, conocido como el Jueves Negro, y con la llegada del Crac
del 29 que culminaría finalmente con el advenimiento de la Gran Depresión.
CAUSAS
Hubo cantidad de factores determinantes a la hora
de llegar a esta situación. En la Primera Guerra Mundial EEUU había exportado
grandes cantidades de armamento y otros productos a los países europeos. Al
finalizar la guerra, la economía de Europa quedó tocada seriamente. Los efectos
de los tratados de paz tuvieron su repercusión en el marco demográfico europeo.
Alemania se vio seriamente afectada a causa de la pérdida de Alsacia y Lorena,
territorios con grandes industrias mineras y, además, por la pérdida de sus
colonias. Austria y Hungría vieron restringido su mercado interior al verse
reducida a la cuarta parte su territorio anterior. A esto se le suma la pérdida
de la hegemonía económica mundial de Inglaterra.
La primera Revolución Industrial y el colonialismo
habían favorecido a este país. Al acabar la guerra, Inglaterra tenía deudas de
guerra con EEUU, al igual que muchos países europeos, lo que lógicamente
favoreció la economía de EEUU al ser receptor de estas deudas. A esto se le debe
sumar que Estados Unidos se había convertido en la nación proveedora mundial.
Esto se debe a que toda Europa necesitaba productos que no podían fabricar
ellas por el hundimiento económico. Estados Unidos se vio con un exceso de
oferta y Europa necesitaba mucha cantidad lo que hizo que la economía y los
ingresos estadounidenses crecieran vertiginosamente.
Debe tomarse en cuenta que en 1913, bajo la
presidencia de Wilson, nace el Sistema de la Reserva Federal. La burbuja que
aconteció durante los Felices 20 fue impulsada, en gran medida por ella.
GRAN DEPRESIÓN
Madre migrante, foto de Dorothea Lange, muestra a
los desposeídos cosechadores de California, centrándose en Florence Owens
Thompson, de 32 años, madre de 7 hijos, en Nipomo, California (marzo de 1936).
La Gran Depresión, también conocida como crisis del
veintinueve, fue una crisis económica mundial que se prolongó durante la década
de 1930, en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Su duración
depende de los países que se analicen, pero en la mayoría comenzó alrededor de
1929 y se extendió hasta finales de la década de los años treinta o principios
de los cuarenta. Fue la depresión más larga en el tiempo, de mayor profundidad,
y la que afectó a más países en el siglo XX. En el siglo XXI ha sido utilizada
como paradigma de hasta qué punto puede llegar a disminuir la economía mundial.
La llamada Gran Depresión se originó en los Estados Unidos, a partir de la
caída de la bolsa del 29 de octubre de 1929 (conocido como Martes Negro, aunque
cinco días antes, el 24 de octubre, ya se había producido el Jueves Negro), y
rápidamente se extendió a casi todos los países del mundo.
La depresión tuvo efectos devastadores en casi
todos los países, ricos y pobres. La renta nacional, los ingresos fiscales, los
beneficios y los precios cayeron, y el comercio internacional descendió entre
un 50 y un 66%. El desempleo en los Estados Unidos aumentó al 25%, y en algunos
países alcanzó el 33%. Ciudades de todo el mundo se vieron gravemente
afectadas, especialmente las que dependían de la industria pesada, y la
construcción se detuvo prácticamente en muchas áreas. La agricultura y las
zonas rurales sufrieron la caída de los precios de las cosechas que alcanzó
aproximadamente un 60%.Ante la caída de la demanda, las zonas dependientes de
las industrias del sector primario, con pocas fuentes alternativas de empleo,
fueron las más perjudicadas.
Los países comenzaron a recuperarse progresivamente
a mediados de la década de 1930, pero sus efectos negativos en muchos países
duraron hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La elección como
presidente de Franklin Delano Roosevelt y el establecimiento del New Deal en
1932 marcó el inicio del final de la Gran Depresión en Estados Unidos. Sin
embargo, en Alemania, la desaparición de la financiación exterior, a principios
de la década de 1930, y el aumento de las dificultades económicas, propiciaron
la aparición del nacional-socialismo y la llegada al poder de Adolf Hitler.
CRAC DEL 29
Fotografía de la Bolsa de Nueva York de 1930,
después del colapso de 1929.
El Crac del 29 fue la más devastadora caída del
mercado de valores en la historia de la Bolsa en Estados Unidos, tomando en
consideración el alcance global y la larga duración de sus secuelas y que dio
lugar a la Crisis de 1929 también conocida como La Gran Depresión. Se suelen
usar las siguientes tres frases para describir este colapso de las acciones:
Jueves Negro, Lunes Negro y Martes Negro. Todas ellas son apropiadas, dado que
el crac no fue un hecho de un solo día. La caída inicial ocurrió el Jueves
Negro (24 de octubre de 1929), pero fue el catastrófico deterioro del Lunes
Negro y el Martes Negro (28 y 29 de octubre de 1929) el que precipitó la
expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo
plazo para los Estados Unidos.
El colapso continuó durante un mes. Los economistas
e historiadores no están de acuerdo en qué rol desempeñó el crac en los eventos
económicos, sociales y políticos posteriores. En Norteamérica, el crac
coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico
en las naciones industrializadas, y llevó al establecimiento de reformas
financieras y nuevas regulaciones que se convirtieron en un punto de
referencia. La crisis del 29 ha sido, probablemente, la mayor crisis económica
a la que se ha enfrentado el intervencionismo como sistema y que fue motivado
por la manipulación de la oferta monetaria, por parte de la reserva federal
luego de ser privatizada por el presidente Woodrow Wilson en 1913/14 y comenzar
a apartarse del patrón oro.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York
había crecido hasta convertirse en la mayor metrópolis y en su distrito de Wall
Street eran muchos los que creyeron que el mercado podía sostener niveles altos
de precio. Poco antes, Irving Fisher había proclamado: "Los precios de las
acciones han alcanzado lo que parece ser una meseta alta permanente." La
euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia de mercado fueron
hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones en la Bolsa de
Nueva York se colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y
continuaron cayendo a una tasa sin precedentes por un mes entero. 100.000
trabajadores estadounidenses perdieron su empleo en un periodo de 3 días.
En los días previos al Jueves Negro, el mercado
estaba severamente inestable ya que no se supieron manejar acorde los negocios
así que la bolsa cayó debido a la inexperiencia de algunos. Periodos de venta y
altos volúmenes de negociación eran intercalados con breves periodos de aumento
de precios y recuperación.
Más tarde, el economista Jude Wanniski relacionó
estas oscilaciones con la perspectiva por el paso del Acta de Tarifas
Smoot-Hawley, que estaba siendo debatida en el Congreso.
Después del crac, el Promedio Industrial Dow Jones
(DJIA) se recuperó a inicios de 1930, solo para retroceder nuevamente,
alcanzando un punto bajo de las grandes tendencias de mercado en 1932. El Dow
Jones , que el 8 de julio de 1932 estuvo en su nivel más bajo desde 1800, no retornó
a niveles previos a 1929 sino hasta 1954,
Cualquiera que compró acciones a mediados de 1929 y
las mantuvo vio la mayor parte de su vida adulta pasar antes de poder
recuperarse.
Richard M. Salsman
NEW DEAL
Franklin D. Roosevelt, promotor del New Deal,
transformó considerablemente la economía estadounidense para salir de la Gran
Depresión.
New Deal (literalmente en castellano: «Nuevo
trato») es el nombre dado por el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt
a su política intervencionista puesta en marcha para luchar contra los efectos
de la Gran Depresión en Estados Unidos. Este programa se desarrolló entre 1933
y 1938 con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población,
reformar los mercados financieros y redinamizar una economía estadounidense
herida desde el crac del 29 por el desempleo y las quiebras en cadena.
Comúnmente, se distinguen dos New Deals. Un
primero, marcado particularmente por los «Cien Días de Roosevelt» en 1933, que
apuntaba a una mejoría de la situación a corto plazo. Se pueden encontrar,
pues, leyes de reforma de los bancos, programas de asistencia social urgente,
programas de ayuda para el trabajo, o todavía programas agrícolas. El gobierno
realizó así inversiones importantes y permitió el acceso a recursos financieros
a través de las diversas agencias gubernamentales. Los resultados económicos
fueron moderados, pero la situación mejoró. El «Segundo New Deal» se extendió
entre 1935 y 1938, poniendo por delante una nueva distribución de los recursos
y del poder en una escala más amplia, con leyes sindicales de protección, la
Social Security Act, así como programas de ayuda para agricultores y
trabajadores ambulantes. No obstante, la Corte Suprema juzgó numerosas reformas
como inconstitucionales, pero algunas partes de los programas fueron
reemplazadas rápidamente, a excepción de la National Recovery Administration.
El segundo New Deal fue mucho más costoso que el primero, y aumentó el déficit
público. Por otro lado, a pesar de programas como la Public Works
Administration, el desempleo todavía alcanzaba a 11 millones de estadounidenses
en 1938.
No hay ninguna prueba de que el New Deal tuviera
eficacia en la lucha contra la crisis, que perduró hasta que Estados Unidos
movilizó su economía con la Segunda Guerra Mundial. En cambio, su éxito es
innegable en el plano social. La política llevada por el presidente Franklin D.
Roosevelt cambió el país mediante reformas y no mediante una revolución. Por
otra parte, los programas del New Dealeran abiertamente experimentales,
manifiestamente perfectibles, y dados los costes de este proceso, se podría
haber preferido un programa de cambio más completo. Sin embargo, el carácter
imperfecto del New Deal permitió una crítica constructiva y una reflexión más
pausada que abrió la vía a un mejoramiento de la democracia estadounidense en
los años siguientes y que perdura hasta la actualidad. En materia sindical, la
adopción de la Wagner Act permitió hacer de los sindicatos unos colectivos poderosos.
Numerosos programas del New Deal todavía permanecen
activos, entre los que han mantenido su nombre original están la Federal
Deposit Insurance Corporation (FDIC), la Federal Housing Administration (FHA),
la Tennessee Valley Authority (TVA), pero también el Social Security System, la
primera experiencia de Estado del bienestar en Estados Unidos así como la
Securities and Exchange Commission en el ámbito de la regulación
financiera.
GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
La Guerra Civil Española fue un conflicto social,
político y bélico —que más tarde repercutiría también en una crisis económica—
que se desencadenó en España tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17
y 18 de julio de 1936 llevado a cabo por una parte del ejército contra el
gobierno de la Segunda República Española. Tras el bloqueo del Estrecho y el
posterior puente aéreo que, gracias a la rápida colaboración de Alemania e
Italia, trasladó las tropas rebeldes a la península en las últimas semanas de
julio, comenzó una guerra civil que concluiría el 1 de abril de 1939 con el
último parte de guerra firmado por Francisco Franco, declarando su victoria y
estableciendo una dictadura que duraría hasta su muerte en 1975.
La guerra tuvo múltiples facetas, pues incluyó
lucha de clases, guerra de religión, enfrentamiento de nacionalismos opuestos,
lucha entre dictadura militar y democracia republicana, entre revolución y
contrarrevolución, entre fascismo y comunismo.
A las partes del conflicto se las suele denominar
bando republicano y bando sublevado:
El bando republicano estuvo constituido en torno al
gobierno de España elegido democráticamente, formado por el Frente Popular, que
a su vez se componía de una coalición de partidos republicanos —Izquierda
Republicana y Unión Republicana— con el Partido Socialista Obrero Español, a la
que se habían sumado los marxistas-leninistas del Partido Comunista de España y
el POUM, el Partido Sindicalista de origen anarquista y en Cataluña los
nacionalistas de izquierda encabezados por Esquerra Republicana de Catalunya.
Era apoyado por el movimiento obrero y los sindicatos UGT y CNT, aunque ellos
lo que perseguían era realizar la revolución social. También se había decantado
por el bando republicano el Partido Nacionalista Vasco, cuando las Cortes
republicanas estaban a punto de aprobar el Estatuto de Autonomía para el País
Vasco.
El bando sublevado, que se llamó a sí mismo bando
nacional, estuvo organizado en torno a parte del alto mando militar,
institucionalizado inicialmente en la Junta de Defensa Nacional sustituida por
el nombramiento de Francisco Franco como Generalísimo y Jefe del Gobierno del
Estado. Políticamente, estuvo integrado por la fascista Falange Española,
los carlistas, los monárquicos alfonsinos de Renovación Española y gran parte de
los votantes de la CEDA, la Liga Regionalista y otros grupos conservadores.
Socialmente fue apoyado por aquellas clases a las que la victoria en las urnas
del Frente Popular les hizo sentir que peligraba su posición; por la Iglesia
católica, acosada por la persecución religiosa desatada por parte de la
izquierda nada más estallar el conflicto; por pequeños propietarios temerosos
de una «revolución del proletariado» y también por muchas personas de clase
baja de firmes convicciones religiosas.
Ambos bandos cometieron y se acusaron
recíprocamente de la comisión de graves crímenes en el frente y en las
retaguardias, como sacas de presos, paseos, desapariciones de personas o
tribunales extrajudiciales. La dictadura de Franco investigó y condenó
severamente los hechos delictivos cometidos en la zona republicana, llegando
incluso a instruir una Causa General, todo ello con escasas garantías
procesales. Por su parte, los delitos de los vencedores nunca fueron
investigados ni enjuiciados, a pesar de que algunos historiadores y juristas
sostienen que hubo un genocidio en el que, además de subvertir el orden
institucional, se habría intentado exterminar a la oposición política.
Las consecuencias de la Guerra civil han marcado en
gran medida la historia posterior de España, por lo excepcionalmente dramáticas
y duraderas: tanto las demográficas (aumento de la mortalidad y descenso de la
natalidad que marcaron la pirámide de población durante generaciones) como las
materiales (destrucción de las ciudades, la estructura económica, el patrimonio
artístico), intelectuales (fin de la denominada Edad de Plata de las letras y
ciencias españolas) y políticas (la represión en la retaguardia de ambas zonas
—mantenida por los vencedores con mayor o menor intensidad durante todo el
franquismo— y el exilio republicano), y que se perpetuaron mucho más allá de la
prolongada posguerra, incluyendo la excepcionalidad geopolítica del
mantenimiento del régimen de Franco hasta 1975.
GOBIERNOS TOTALITARIOS
El totalitarismo representa una concepción del Estado, que lo sitúa como
un fin en sí mismo, en lugar de constituir un medio para conseguir fines que
permitan la trascendencia de la Sociedad y el individuo. El Estado se convierte en algo omnipotente,
al cual se subordinan todos los miembros y manifestaciones de la sociedad. Todos los sistemas totalitarios se caracterizan
por su dogmatismo, que determina la imposición de concepciones sin posibilidad
de crítica. En esta dirección, se
elabora una filosofía oficial, y las manifestaciones públicas como la prensa,
la publicación de libros, etc, deben orientarse exclusivamente en sus
postulados. Su presencia invade todas
las manifestaciones de la sociedad:
individuo, familia, asociaciones, iglesia, ejército, etc. Se basa en un apoyo popular, estructurado a
través de un partido nacional único, ya que las demás agrupaciones están
prohibidas. El totalitarismo surge en
períodos de crisis, donde la inseguridad invade el cuerpo social.
FASCISMO
El término Fascismo tiene su origen en la voz
latina “fases” que significa “haz” o conjunto de varillas amarradas alrededor
de hacha, símbolo que representa la unidad y la fuerza. Nace en la Italia de la primera postguerra
del siglo XX, en un período de crisis social e inestabilidad política. Italia, que había sido una nación victoriosa
en la primera guerra, tuvo consecuencias económicas y sociales que asemejaban
su situación a la de un país derrotado.
Además fue tratada por sus aliados como una potencia de segundo orden,
cosa que despertó el resentimiento del
pueblo italiano. El Fascismo,
aparece como una reacción frente a
movimientos de izquierda, y lo inspira y organiza, Benito Mussolini, ex
socialista, expulsado del partido por sus declaraciones favorables a la Primera
Guerra Mundial. Sus primeras manifestaciones fueron los
“grupos de combates” que se enfrentaron a los Socialistas y mantuvieron
fábricas en funcionamiento durante las huelgas.
No se debe buscar ninguna inspiración filosófica ni ideológica en los
orígenes del Fascismo, ya que solamente planteo reclamaciones generales con las
que fácilmente se podía embanderar la totalidad de la población: el reordenamiento del Estado, y la grandeza
de Italia, fueron las banderas del naciente Fascismo, y con ellas exaltó el sentimiento nacionalista. Estos principios concuerdan con la idea de
movimiento, que permite captar adeptos en todas las clases sociales. En los años posteriores, Mussolini fue dando
forma a esta idea y formuló su teoría equidistante del Capitalismo y del Socialismo, basada en
la alianza y la colaboración de clases, en oposición a la competencia liberal y
a la lucha de clases marxista. Estos
principios fueron articulados en un sistema corporativo, que se subordinó a la
omnipotencia del Estado.
NAZISMO
El término
Nazismo es una contracción de la palabra
“nacionalismo”, y más
concretamente de la denominación, Partido Obrero Nacional Socialista Alemán,
agrupación fundada en Munich en 1919 por un obrero de apellido Drexler. Muy cerca de la fecha de su fundación ingresó al partido Adolfo Hitler, que por
ese entonces era una especie de agente secreto destinado a infiltrarse en los
movimientos políticos, y en poco tiempo se hizo cargo de la dirección. En su seno militaban nacionalistas y socialistas
no marxistas que preconizaban un socialismo nacional. El partido Nazi tiene un paralelismo con el
Fascismo italiano y se puede afirmar que existió en ellos una mutua influencia,
al mismo tiempo que sus orígenes responden a factores económicos, políticos y
sociales de una gran similitud si bien Alemania acababa de perder la guerra e
Italia era una Nación vencedora, la situación económica y social que
atravesaban en la década del veinte podía incluirse en el mismo diagnóstico: alta desocupación, huelgas, incremento del
comunismo, inestabilidad política, etc.
la diferencia puede establecerse en que Alemania era una Nación con un
capitalismo industrial muy desarrollado, mientras que en Italia estas
características se presentaban aunque con menor intensidad, en la zona norte,
en tanto que la parte sur, permanecía subdesarrollada. Como todo movimiento político, que pretende
subordinar a las mazas el Nazismo buscó antecedentes ideológicos que
justificaran su teoría ; todos ellos son posteriores a la conformación del
Nazismo como un movimiento masivo. Se
puede afirmar en sus orígenes, que fue una reacción a los resultados de la
Primera Guerra Mundial, a la vez que
producto de la situación económica, social y política, interna de
Alemania. El principal componente
ideológico del Nazismo fue su anticemitismo y su exaltación de la raza aria,
basándose en que ésta se encuentra en los orígenes de toda civilización
superior. La raza está por encima del
individuo, quien debe estar subordinado al cuerpo social, que es anterior. El hombre, en esta teoría está considerado
exclusivamente desde el punto de vista biológico. Hitler hace de la raza aria el elemento
ideal. En nombre de este concepto racial
se desarrollaron distintos planes. La
raza necesitaba hombres fuertes y puros étnicamentes, y para esto había que
descartar ideas morales como el concepto de familia. En cuanto a los Judíos, representaban para el
Nazismo el complot internacional.
COMUNISMO
Propugna la abolición total de la propiedad privada
y el establecimiento de la colectivización de los medios de producción y consumo. El
Comunismo en la actualidad es indistinto del sistema marxista, y se
complementa con los aporte hechos por Lenin, pero ha sufrido algunas escisiones protagonizadas
fundamentalmente por Trostky aunque éste se
auto denominó siempre marxista-leninista, por Mai Tse-Tung,por Ernesto “Che”
Guevara. Todas estas escisiones
respondieron mayormente a diferencias tácticas, conservando cada una de ellas
lo esencial de pensamiento marxista y,
más aún del ideario comunista. El
espíritu comunista parece ser tan viejo como el mundo y la idea de comunidad de
bienes aparece reiteradamente a lo largo de la Historia. Sin embargo, la reacción frente a las
injusticias de los poderosos, más organizada y sistemática, no aparece hasta el
siglo XIX, donde los efectos de la Revolución Industrial y la implantación del
modo capitalista de producción determinan la aparición de un numeroso
proletariado al que el sistema niega toda dimensión humana y le adjudica
solamente la condición de proveedor de mano de obra. Los míseros jornales que ganaban los obreros
del siglo XIX y la exclusiva apetencia de lucro del capitalismo en avance, originó la
aparición de numerosos reformadores sociales que cuestionaron el sistema. Primero fueron los Socialistas Utópicos: Robert Owen, Charles Fourier, el conde de Sain Simon, ect. Luego los Anarquistas: Stirner , Proudhon, Bakunin, hasta que finalmente Carlos Marx y Federico Engel dan forma al sistema marxista, el cual también es
denominado Científico, precisamente para distinguirse de los Utópicos. El término comunista en el movimiento
marxista surge cuando Marx y Engel adosan el nombre para el manifiesto que le
encargo la liga de los justos (1947), luego transformada en “Liga de los
Comunistas”.
A continuación podremos
observar un video resumido sobre los Gobiernos Totalitarios (Fascismo,
Comunismo y Nazismo)












